4 sugerencias para conseguir que nuestros hijos lean en verano

4 sugerencias para conseguir que nuestros hijos lean en verano

La lectura infantil en verano es beneficiosa para los pequeños. El verano es un buen momento para realizarla ya que, en general, tenemos algo más de tiempo libre. En el caso de los niños, esto es un hecho ya que no tienen la obligación de ir a clase y el número de horas libre que tienen a lo largo del día se incrementa significativamente.

Son numerosos los efectos positivos de la lectura, por ello deberían estar presentes en su día a día del mismo modo que sus juguetes desde bien temprana edad, antes incluso de haber cumplido su primer año. ¿Qué beneficios reporta?

  • La lectura estimula su imaginación y creatividad.
  • Participa en el desarrollo de su inteligencia, en especial a nivel de aptitud verbal.
  • Mejora sus niveles de atención y concentración, así como también su grado de comprensión oral y escrita.
  • Aumenta su habilidad para escuchar y memorizar.
  • Enseña cosas sobre el mundo en el que nos encontramos y su funcionamiento. 
  • Y ayuda a interiorizar y potenciar emociones y valores, especialmente la empatía, elementos básicos para una sana convivencia con aquellos que le rodean.

.

¿Y cómo conseguimos que lean sin refunfuñar?


photogramma1 by Flickr
  1. Actuando nosotros como ejemplo. Si leemos al menos 30 min. cada día, estableceremos un hábito beneficioso para nosotros y la motivación de nuestros hijos a hacerlo ya que ellos actúan, principalmente, por imitación; si nosotros leemos, ellos leerán. 
  2. Haciéndolo siempre a la misma hora y, a ser posible, en el mismo sitio. Serviría cualquier lugar de la casa aunque los espacios comunes pueden darnos mejores resultados ya que es más fácil seguir la pista de los niños y saber así si están leyendo o no. Interesaros por lo que lee con preguntas como ¿y de qué va el cuento/historia que estás leyendo? ¿qué personaje te está gustando más? Si vosotros mostráis interés, ellos también lo mostrarán.
  3. Si todavía no tienen el hábito de lectura, hacedlo juntos. Eso os ayudará también a consolidar vuestro vínculo padre/madre e hijo/a. Un buen momento podría ser justo antes de que se vaya a dormir.
  4. Utilizad materiales que vayan acorde con su edad y que a él/ella haya escogido. En el caso de los más pequeños, será de utilidad que los libros/cuentos tengan dibujos alegres, diferentes texturas para experimentar con las manos y sonidos diversos para que vaya aprendiendo a conocer cómo ladra un perro o maúlla un gato; cómo suena la bocina de un coche o el timbre de una puerta, por ejemplo. En el caso de los más mayores, tal vez éstos guarden relación con sus intereses y sus gustos personales. Si está obsesionado por el fútbol y, concretamente, por el Real Madrid, dejadle que lea el  periódico Marca©, si es lo que realmente le interesa. Poco a poco, ya iréis introduciéndole otro tipo de lecturas.

Tal vez necesitéis un poco de paciencia pero no preocupéis, recordad que un lector no nace, se hace y tal vez las pautas que os he citado puedan serviros de ayuda para lograrlo. ¿Me lo diréis si lo habéis logrado? 

Gracias por llegar hasta aquí, nos vemos en el próximo post.

.

Maite Cobo | Psicóloga Infantojuvenil y Orientadora Educativa

.

Deja un comentario

Disculpa, debes iniciar sesión para escribir un comentario.